Ya está a punto de salir a
la venta mi libro El asalto y
la venganza. Aqui les dejo la
portada y uno de los relatos de adelanto.
REFLEXIONES EN HORAS DE TRABAJO
Por una parte, están los del bloque del este a los cuales hay que
repetirles veinte veces las cosas para estar seguros de que tienen claro su
cometido. Ellos siempre te responden con frialdad profesional. Pero cuando
entran en acción, te das cuenta de que no se han enterado de nada y hay que
volver a hacer el trabajo. Luego están los sudamericanos, principalmente los
colombianos, que manejan los mejores precios del sector, pero hay que ver los
sucios que son trabajando. Además resultan insoportables sus fanfarronadas y
aires de machos. ¡Vamos! Hacen cada batiburrillo que al final sale peor el
remedio que la enfermedad y la filtración se convierte en fuga. Finalmente,
quedan los orientales que son un remix de los cuales
mejor ni hablar. Es difícil comunicarse con ellos y carecen de
profesionalidad.
Somos pocos los que quedamos de la vieja escuela. Discretos,
pulcros y formales. Y sí, es cierto, cobramos más que la competencia, pero el
trabajo final lo vale. Por fin llega mi cliente en su elegante coche. Cuando
esté en el edificio de en frente a punto de dar su discurso ante la junta de
accionistas, jalaré del gatillo. A este desgraciado lo voy a desfigurar por
haberme hecho esperar. Aún así, por fortuna, creo que podré mantener mi palabra
con mi hijo y verlo actuar en el aula del colegio.
